Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Un incidente reciente en el que un dron ruso ingresó en el espacio aéreo rumano y se estrelló contra un edificio de apartamentos en Galați dejó dos residentes heridos: una mujer y un niño. Según Kayoko Gotoh, directora de Asuntos Políticos y de Paz de la ONU, este fue el primer incidente de este tipo con víctimas mortales. El suceso llevó a Rumania a solicitar una reunión urgente de la ONU ante la preocupación por la posible repercusión del conflicto de Ucrania en los países vecinos.
Gotoh señaló que las incursiones con drones han afectado a varios países en los últimos 12 meses, entre ellos Moldavia, Letonia, Lituania, Estonia, Finlandia, Polonia, Kazajistán, Bielorrusia y otros de la región, como Bulgaria, Grecia y Turquía. Esta tendencia coincide con una marcada escalada en los ataques a gran escala con misiles y drones contra ciudades y pueblos ucranianos, lo que ha provocado un aumento de las víctimas civiles y la destrucción de infraestructuras.
Al mismo tiempo, Ucrania habría intensificado sus ataques contra objetivos militares, energéticos e industriales dentro de la Federación Rusa, que también han causado víctimas civiles y daños a la infraestructura en el lado ruso.
La ONU expresó su especial preocupación por la seguridad nuclear tras el ataque con drones del 30 de mayo, que dañó un edificio de turbinas dentro del perímetro de la central nuclear de Zaporiyia, en el sur de Ucrania. Este fue el primer ataque dentro de la planta en dos años, lo que generó temores de una mayor escalada y un mayor riesgo de errores de cálculo.
En sus declaraciones finales, Gotoh hizo hincapié en la responsabilidad de todas las partes de evitar acciones que pudieran desestabilizar aún más la situación y reiteró el apoyo de la ONU al diálogo encaminado a lograr una paz integral y duradera en Ucrania, que contribuya a la estabilidad regional y mundial.