Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Según declaró en Nueva York Stéphane Dujarric, portavoz del Secretario General de la ONU, las Naciones Unidas han expresado un cauto optimismo respecto a los informes sobre un posible acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, anunciado por el Primer Ministro de Pakistán y el Presidente de Estados Unidos. Dujarric hizo hincapié en la delicadeza de la situación y en la decisión de la ONU de abstenerse de hacer más comentarios por el momento.
El conflicto comenzó a finales de febrero cuando Estados Unidos e Israel atacaron instalaciones militares y nucleares en Irán, lo que provocó ataques de represalia por parte de Teherán contra objetivos estadounidenses en la región del Golfo. Pakistán ha actuado como mediador en el conflicto, que ya dura más de 100 días.
Esta crisis forma parte de una inestabilidad más amplia en Oriente Medio y la región del Golfo, que está afectando gravemente al transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz. Por este estrecho transita aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo por vía marítima, así como importantes envíos de gas natural licuado y fertilizantes. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido que esta interrupción podría desencadenar una grave crisis mundial de precios de los alimentos en un plazo de seis a doce meses.
Miles de marineros permanecen varados en barcos en el estrecho de Ormuz, y la región ha sufrido ataques mortales que han dejado 14 víctimas mortales, tres de ellas reportadas durante la semana del anuncio.
Para abordar la situación, el Secretario General de la ONU, António Guterres, designó al veterano diplomático francés Jean Arnault como su Enviado Personal para el conflicto en Oriente Medio y sus consecuencias; Arnault ha estado colaborando con diversas delegaciones. Además, se ha creado un Grupo de Trabajo de la ONU para garantizar el tránsito seguro de los envíos humanitarios a través del Estrecho de Ormuz.