Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que respalda la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre las obligaciones de los Estados de proteger el medio ambiente de las emisiones de gases de efecto invernadero. La resolución fue aprobada por 141 votos, con ocho en contra y 28 abstenciones. Entre los países que votaron en contra se encuentran Bielorrusia, Irán, Israel, Liberia, Rusia, Arabia Saudita, Estados Unidos y Yemen. La resolución busca reforzar el deber jurídico de abordar la crisis climática, afirmando que no se trata solo de una decisión política, sino también de una cuestión de derecho internacional.

Según la sentencia de la CIJ de 2025, los Estados deben prevenir los daños ambientales derivados de las emisiones de gases de efecto invernadero. El incumplimiento de estas obligaciones puede acarrear responsabilidades legales, incluyendo la obligación de cesar la conducta ilícita, ofrecer garantías de no repetición y brindar reparaciones, según las circunstancias. Si bien las opiniones consultivas de la Corte no son vinculantes, tienen un peso jurídico y moral significativo para la clarificación del derecho internacional y las responsabilidades de los Estados.

La resolución de la Asamblea General insta a todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas a adoptar todas las medidas posibles para evitar daños climáticos y ambientales significativos, incluidas las emisiones producidas dentro de sus territorios. Alienta a los Estados a cumplir con sus compromisos del Acuerdo de París y a cooperar de buena fe para coordinar los esfuerzos mundiales en materia de clima. La resolución también subraya la necesidad de proteger los derechos fundamentales, como la vida, la salud y un nivel de vida adecuado, en las políticas climáticas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, describió la resolución como una “contundente afirmación” del derecho internacional y la justicia climática. Señaló que quienes menos responsabilidad tienen en el cambio climático son quienes más lo sufren, y que la justicia climática exige una transición rápida, justa y equitativa de los combustibles fósiles a las energías renovables. Guterres destacó que las energías renovables son la forma de energía más rentable y segura, en consonancia con los objetivos de la resolución.