Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA), las autoridades israelíes entraron por la fuerza en el Centro de Formación Profesional de Kalandia, en Jerusalén Este ocupada, el 24 de agosto y tomaron el control de las instalaciones. Este centro era la última instalación de la UNRWA que seguía funcionando en la ciudad tras el cierre por parte de las autoridades israelíes de las demás escuelas y clínicas de la agencia en la zona.

Las Naciones Unidas condenaron la entrada de las fuerzas de seguridad en las instalaciones de la ONU sin autorización, y el Secretario General, António Guterres, pidió que cesara de inmediato la injerencia y que las instalaciones fueran devueltas a las Naciones Unidas lo antes posible.

Roland Friedrich, director de Asuntos de la UNRWA en Cisjordania, calificó la situación en Kalandia de crítica, señalando que fuerzas de seguridad y funcionarios israelíes se encuentran dentro del recinto realizando modificaciones. Consideró que esto constituye una violación inaceptable de los privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas.

El día del incidente, 24 empleados de la UNRWA se encontraban presentes mientras se realizaban los preparativos para el nuevo año académico. Personal de seguridad israelí registró el lugar, abrió edificios y detuvo temporalmente a algunos empleados, quienes posteriormente fueron liberados.

Según Friedrich, el cierre del centro podría perjudicar a 340 jóvenes varones de Cisjordania al privarlos de su derecho a la educación y la formación profesional. Indicó que el incidente forma parte de un intento más amplio del actual Gobierno israelí por poner fin a las operaciones de la UNRWA en Jerusalén Este ocupada, tras la aprobación de una legislación considerada hostil a la UNRWA hace casi un año y medio.