Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

En virtud del artículo 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, el Presidente determinó que las importaciones de aluminio, acero y cobre amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos, lo que dio lugar a la actualización de los regímenes arancelarios con derechos ad valorem adicionales sobre estos metales y sus productos derivados.

Las proclamaciones anteriores establecían un arancel del 50% sobre los productos metálicos, un arancel del 25% sobre los productos derivados compuestos principalmente de estos metales, y un arancel temporalmente reducido del 15% sobre ciertos productos derivados, incluida la maquinaria industrial fija y los equipos eléctricos.

El seguimiento y las consultas revelaron que los cambios recientes han afectado a las industrias nacionales, especialmente a aquellas que dependen de maquinaria agrícola e industrial, que a menudo se clasifica como productos derivados del aluminio o el acero. Estos productos son importantes para la economía estadounidense.

Las recomendaciones del Secretario de Comercio sirvieron de guía para ajustar los regímenes arancelarios existentes con el fin de abordar las preocupaciones de seguridad nacional y, al mismo tiempo, minimizar el impacto en sectores nacionales críticos.

__CITACIÓN_0_1__