Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El presidente Donald J. Trump firmó una proclamación en virtud de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 para abordar los riesgos para la seguridad nacional que plantean las importaciones de aluminio y para incentivar la producción nacional de aluminio en Estados Unidos. La proclamación ordena al Secretario de Comercio que cree un programa de incentivos para las empresas que inviertan en la construcción, expansión o renovación de fundiciones de aluminio estadounidenses.
En el marco de este programa, las empresas con planes de relocalización aprobados podrán importar aluminio primario con una tarifa reducida, equivalente a la mitad de la tarifa aplicable según la Sección 232. El Secretario de Comercio supervisará el cumplimiento y podrá revocar los beneficios arancelarios si las empresas no cumplen con sus compromisos, incluso con carácter retroactivo.
La proclamación busca fortalecer la seguridad económica y nacional mediante el aumento de la producción nacional de aluminio primario, esencial para la fabricación de sistemas militares estadounidenses como vehículos blindados, buques de guerra, naves espaciales y misiles. La demanda actual en Estados Unidos supera la capacidad de producción, lo que subraya la necesidad de relocalizar la fabricación de aluminio primario.
Esta medida da continuidad a la estrategia más amplia del presidente Trump en virtud de la Sección 232, que ha incluido aranceles sobre el acero, el aluminio, el cobre y otros productos clave para revitalizar los sectores manufactureros estadounidenses, vitales para la seguridad nacional y la fortaleza económica. La administración afirma que estas medidas han respaldado billones de dólares en inversiones para traer de vuelta empleos y manufactura a Estados Unidos.
__CITACIÓN_0_1__