Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
En el Día en Memoria de los Agentes del Orden Público, durante la Semana de la Policía, el Presidente emitió una proclamación en honor a los agentes del orden dedicados a proteger a las comunidades y en recuerdo de aquellos que han muerto o resultado heridos en el cumplimiento del deber, así como de sus familias.
La proclamación afirma que, antes de que la actual administración asumiera el cargo, el aumento de la delincuencia vinculado a políticas como la permisividad con el crimen, la inmigración ilegal y los programas de fianza sin efectivo pusieron en riesgo a las familias y a los agentes estadounidenses. Desde entonces, los esfuerzos federales se han centrado en restablecer el orden público mediante el despliegue de recursos en ciudades con altos índices de criminalidad para apoyar a la policía local.
También destaca las acciones de la administración para impugnar las leyes de los estados santuario, que, según el comunicado, han permitido que los inmigrantes ilegales con antecedentes penales eludan el enjuiciamiento, lo que ha perjudicado a los ciudadanos y ha supuesto una carga adicional para las fuerzas del orden.
La proclamación del Presidente destaca logros como el menor número de muertes de agentes en acto de servicio en 80 años y reducciones significativas en violaciones, robos, agresiones, tiroteos, accidentes de tráfico mortales y muertes por sobredosis. Asimismo, subraya la aprobación de la Ley de Recortes Fiscales para las Familias Trabajadoras, que exime de impuestos las horas extras de la policía para que los agentes conserven una mayor parte de sus ingresos.
Mediante estos esfuerzos conjuntos, la proclamación afirma que los organismos encargados de hacer cumplir la ley están cada vez más facultados para desempeñar sus funciones, lo que contribuye a mejorar la seguridad pública en las ciudades estadounidenses.