Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, intervino en un debate de alto nivel del Consejo de Seguridad convocado por China, advirtiendo que las guerras y las crecientes divisiones geopolíticas representan una peligrosa erosión del orden mundial. Describió la Carta de la ONU como "una guía de supervivencia para la humanidad", pero afirmó que sus principios fundamentales se encuentran bajo una profunda presión en medio de la escalada de conflictos y tensiones diplomáticas en múltiples regiones. Guterres señaló que el número de conflictos se encuentra en su nivel más alto desde la creación de la ONU, y se espera que más de 100 países participen en el debate presidido por el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, presidente del Consejo de Seguridad durante el mes de mayo.
Guterres advirtió sobre el creciente desprecio por el derecho internacional, afirmando que principios fundamentales como la igualdad soberana, la integridad territorial y la prohibición del uso de la fuerza contra los Estados están siendo cuestionados o ignorados. Señaló que las violaciones a menudo quedan impunes y la impunidad se está extendiendo. La Carta de las Naciones Unidas, firmada en 1945, estableció las normas fundamentales que rigen las relaciones entre los Estados y creó los principales órganos de la ONU, sirviendo como fundamento jurídico del sistema internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial.
El Secretario General identificó varios problemas globales interconectados que ponen a prueba la resistencia del sistema internacional, entre ellos la creciente desconfianza geopolítica, el aumento del gasto militar, los avances en inteligencia artificial y armas autónomas, los ataques contra los derechos humanos, la creciente desigualdad y la intensificación de la crisis climática. Subrayó que estos desafíos combinados ejercen una presión significativa sobre la capacidad de resistencia de la Carta.
Además, Guterres expresó su preocupación por las divisiones dentro del Consejo de Seguridad que socavan su eficacia para responder a emergencias mundiales. Afirmó que cuando el Consejo está dividido, esto tiene repercusiones de gran alcance más allá de su sala, lo que limita su capacidad para actuar con unidad y propósito.