Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió para examinar el papel de minerales críticos como el litio, el cobalto y el cobre en la transición energética global hacia la energía limpia. Se prevé que la demanda de estos minerales se triplique para 2030, lo que ha generado debates sobre sus repercusiones geopolíticas y sociales.

La sesión puso de relieve que algunas zonas ricas en minerales, como Rubaya, en el este de la República Democrática del Congo, están controladas por milicias, lo que suscita preocupación por la posibilidad de que la riqueza mineral financie conflictos y corrupción.

Los delegados debatieron si la extracción y el comercio de estos minerales podrían aprovecharse para promover la paz y el desarrollo económico sostenible, en lugar de perpetuar la inestabilidad.