Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Lima ha experimentado una importante migración interna y, más recientemente, la llegada de personas de toda la región, incluyendo a más de 1,5 millones de refugiados y migrantes venezolanos que viven en Perú, muchos de ellos en la capital. Este cambio demográfico ha influido en barrios, mercados, escuelas y lugares de trabajo, creando un tejido social cambiante que no siempre propicia el entendimiento mutuo.
En respuesta, el programa Jóvenes por la Paz: Programa de Liderazgo Intercultural de la UNESCO apoya una iniciativa llamada Dignity Weave, liderada por el joven José Alberto León Méndez. Este proyecto utiliza la narración de cortometrajes documentales y diálogos facilitados para crear espacios donde se puedan compartir y debatir experiencias migratorias.
Dignity Weave produce una serie de cortometrajes que retratan la convivencia cotidiana entre peruanos y venezolanos. Cada documental se complementa con talleres comunitarios donde los participantes reflexionan juntos y proponen “microacciones” colaborativas para fortalecer las relaciones vecinales.
Un documental sigue la historia de Astrid Flores, una dentista venezolana que llegó a Perú con recursos limitados, pero que poco a poco reconstruyó su vida personal y profesional. La película destaca cómo forjó relaciones con sus pacientes, caracterizadas por el cariño y la atención, y señala que algunos agradecían que se interesara por su bienestar más allá del tratamiento dental.
El proyecto adopta un enfoque narrativo basado en las metodologías de diálogo intercultural de la UNESCO, utilizando la narración de historias para fomentar la empatía y el reconocimiento. Enfatiza los momentos de colaboración y los encuentros cotidianos que contribuyen a un sentimiento de pertenencia compartido.