Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Según un informe de UNICEF, se estima que 3,7 millones de niños en Afganistán corren el riesgo de sufrir desnutrición, ya que el país entra en su temporada alta de emaciación, de julio a septiembre. La emaciación, una forma crítica de desnutrición causada por la privación reciente de alimentos o enfermedades, es cada vez más frecuente y potencialmente mortal para los niños afganos, ya que debilita su sistema inmunológico y los expone a enfermedades y a la muerte.
El estudio destaca que los niños menores de dos años representan el 83 por ciento de los casos de desnutrición aguda grave y el 77 por ciento de los casos moderados, lo que los convierte en los más afectados durante esta crisis. Los hallazgos también muestran un empeoramiento de la situación en 26 de las 34 provincias en comparación con 2025, lo que indica una escalada del problema en todo Afganistán.
El análisis vincula el aumento de las tasas de desnutrición no solo con dietas infantiles deficientes y escasez de alimentos, sino también con factores como brotes de enfermedades, baja cobertura de vacunación, servicios inadecuados de agua, saneamiento e higiene, y grandes déficits de financiación y suministro. Estos desafíos combinados debilitan la salud de los niños y aumentan su vulnerabilidad a la emaciación.
El representante de UNICEF en Afganistán, el Dr. Tajudeen Oyewale, hizo hincapié en la necesidad de invertir en estrategias de prevención centradas en los niños pequeños y las mujeres embarazadas. Señaló que los primeros signos de inseguridad alimentaria, como la reducción de la variedad o cantidad de las comidas, son advertencias de una posible desnutrición, y que el tratamiento por sí solo puede no ser suficiente sin abordar las causas subyacentes.
El informe indica además que los niños de hogares con inseguridad alimentaria grave tienen hasta seis veces más probabilidades de sufrir emaciación durante los períodos de mayor consumo, lo que subraya la gravedad de los problemas de acceso a los alimentos. UNICEF hace un llamamiento a la acción urgente, ya que el margen para prevenir la malnutrición grave se está reduciendo rápidamente.