Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Dos terremotos catastróficos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el centro-norte de Venezuela, dejando cerca de 5.000 muertos, más de 16.000 heridos, miles de desaparecidos y aproximadamente 18.000 personas sin hogar. Se han habilitado refugios temporales para los damnificados, entre ellos uno en el complejo deportivo José María Vargas, que alberga a más de 1.000 personas.
Entre las personas refugiadas se encuentra Dayra Morales, de 20 años, quien quedó atrapada bajo los escombros durante aproximadamente dos horas tras el derrumbe de un edificio. A pesar de sus heridas, Morales fue encontrada, rescatada y recibió atención médica. Su pareja, Roberto Rodríguez, relató que quedó atrapada de los pies para abajo, pero sobrevivió. Los exámenes médicos realizados en el refugio revelaron que Morales está embarazada. Rodríguez calificó la supervivencia de la madre y el bebé como un verdadero milagro. Ambos reciben ahora atención prenatal en una clínica del refugio, financiada por el UNFPA.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) presta servicios de salud sexual y reproductiva en albergues de Caracas, La Guaira y Miranda. Estos servicios incluyen consultas prenatales, distribución de anticonceptivos, pruebas de detección de infecciones de transmisión sexual y derivaciones a hospitales para emergencias obstétricas, en coordinación con las autoridades nacionales.
La voluntaria Yoseys Escalona, que también se encuentra refugiada con su marido y su hijo en el complejo José María Vargas, describió cómo varias familias, entre 12 y 25 personas por tienda de campaña, se apoyan mutuamente durante la crisis.