Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Un grupo de investigación financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) ha presentado una herramienta de acceso abierto para mejorar el manejo de la ambliopía en niños. La ambliopía, causada por un desarrollo visual inadecuado en uno o ambos ojos durante la infancia, afecta a aproximadamente tres de cada 100 niños estadounidenses y es la principal causa de pérdida de visión en un solo ojo que se puede prevenir. Esta herramienta aborda la escasez de especialistas en oftalmología pediátrica al ofrecer a los médicos apoyo diagnóstico y terapéutico individualizado y basado en la evidencia para la ambliopía a través de una plataforma en línea.
Esta afección puede deberse a la mala alineación de los ojos (estrabismo), diferencias significativas en la graduación entre ambos ojos, la necesidad de graduaciones más altas en ambos ojos u obstrucciones como cataratas o párpados caídos. La ambliopía no tratada puede provocar una pérdida de visión permanente que no se puede corregir con gafas ni lentes de contacto en la edad adulta. También puede afectar el rendimiento académico, el empleo, la calidad de vida y aumentar la vulnerabilidad a una mayor pérdida de visión.
El tratamiento para la ambliopía suele ser eficaz y a menudo restaura la visión a niveles casi normales. La detección temprana ofrece los mejores resultados, pero es posible mejorar a cualquier edad gracias a las múltiples opciones de tratamiento disponibles. El nuevo Instrumento de Apoyo a la Toma de Decisiones para la Ambliopía (ANDI) guía a los profesionales de la salud visual en el diagnóstico y la toma de decisiones terapéuticas basándose en la literatura científica actual. ANDI está disponible en línea para quienes tienen acceso a internet y proporciona hojas de referencia imprimibles para su uso sin conexión.
Los investigadores señalan una importante variación geográfica en la disponibilidad de optometristas y oftalmólogos pediátricos en Estados Unidos, llegando incluso a haber estados sin especialistas. Esta herramienta busca reducir las brechas de acceso y brindar un apoyo más amplio a la toma de decisiones clínicas.
Los investigadores esperan que ANDI sirva de apoyo a los médicos de todo el mundo y mejore la atención de la ambliopía pediátrica en diversos entornos.