Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud, "Seguimiento del ODS 7: Informe sobre el progreso energético", aproximadamente 655 millones de personas en todo el mundo aún carecen de electricidad, de las cuales más de 560 millones se encuentran en el África subsahariana. Alrededor de dos mil millones de personas siguen dependiendo de combustibles y tecnologías contaminantes para cocinar, lo que repercute en su salud y bienestar. Además, la región cuenta con 970 millones de personas que carecen de acceso a soluciones de cocina limpias, y el progreso en la electrificación se ha ralentizado significativamente.
El informe destaca que, si bien la mayoría de las regiones del mundo se acercan al acceso universal a la energía, África subsahariana debe triplicar su tasa actual de electrificación para lograr el acceso universal para 2030. A pesar de estos desafíos, la capacidad de energía renovable ha crecido significativamente y ahora representa más del 30 % del consumo mundial de electricidad. La capacidad de generación de energía renovable ha alcanzado un récord de 544 vatios por persona a nivel mundial.
La financiación pública internacional para la energía limpia en los países en desarrollo aumentó ligeramente hasta los 24.600 millones de dólares estadounidenses, y la eficiencia energética mundial sigue mejorando. Sin embargo, la tasa de mejora actual de 3,76 megajulios por dólar estadounidense es insuficiente para cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7. El informe advierte que, sin una acción urgente y a gran escala, no se alcanzará el objetivo de un acceso a la energía asequible, fiable, sostenible y moderna para 2030.
Las soluciones de energía renovable distribuida, como la energía solar fuera de la red y las minirredes, se destacan como opciones rentables que ya suministran electricidad a cientos de millones de personas. Las soluciones de cocina limpia, como la cocina eléctrica, el bioetanol y el biogás, están ganando terreno a medida que diversifican las fuentes de energía para cocinar. Sin embargo, la asequibilidad sigue siendo una barrera importante, ya que muchos hogares no pueden pagar las tarifas de conexión ni los costos básicos de energía, incluso donde existe infraestructura.
El informe concluye que los subsidios específicos, los mecanismos de financiación innovadores y las estrategias de electrificación de menor coste son vitales para garantizar que ninguna población se quede atrás. Las actuales limitaciones de financiación siguen obstaculizando el progreso hacia el acceso universal a la energía.