Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL) ha incrementado su apoyo a medida que las familias regresan al sur del Líbano, donde muchas aldeas han sufrido graves daños. La reducción de la violencia ha permitido a las fuerzas de paz ampliar sus esfuerzos para restablecer los servicios esenciales y facilitar el acceso humanitario, según la portavoz de la UNIFIL, Kandice Ardiel.

El mandato de la UNIFIL, que vela por el cumplimiento de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad, establecida tras el conflicto de 2006 entre Hezbolá e Israel, incluye la vigilancia de las hostilidades, el apoyo a las fuerzas armadas libanesas y la garantía de asistencia humanitaria a lo largo de la Línea Azul, frontera con Israel. A pesar de las recientes conversaciones de paz entre Israel y el Gobierno libanés, la UNIFIL ha registrado el lanzamiento de varios proyectiles, aunque con un nivel reducido de hostilidades.

Mientras las familias regresan a zonas devastadas, la UNIFIL ha proporcionado equipo médico y suministros de emergencia al Hospital Gubernamental de Tibnin, apoyando así la infraestructura sanitaria. Las fuerzas de paz también han facilitado el desplazamiento de trabajadores civiles, equipos técnicos y clínicas móviles para reparar los sistemas de agua, electricidad, telecomunicaciones y salud en decenas de ciudades del sur del Líbano.

Ante el peligro constante que representan los artefactos explosivos sin detonar, la UNIFIL ha neutralizado numerosos dispositivos sin explotar, explosivos improvisados ​​y drones estrellados desde la reciente escalada del conflicto. Las Fuerzas Armadas Libanesas, en cooperación con la UNIFIL, también han neutralizado varios artefactos explosivos encontrados recientemente. La UNIFIL describe estos restos como una grave amenaza para las comunidades que regresan y continúa haciendo un llamado a la cautela y la cooperación.