Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Según el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, los recientes ataques con drones en El Obeid, capital de Kordofán del Norte en Sudán, han dañado escuelas, campamentos para desplazados internos e infraestructura de combustible, en medio de una importante concentración de milicias de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y tropas aliadas. Varios Estados Miembros han expresado su preocupación por la destrucción de servicios básicos y la grave escasez de combustible y agua, y se informa que miles de personas en El Obeid se encuentran atrapadas y aisladas de servicios esenciales, en condiciones similares a las de un asedio. Las autoridades advierten que la ciudad podría correr la misma suerte que El Fasher, en Darfur Occidental, donde las RSF han sido acusadas de graves violaciones de los derechos humanos, incluidas las documentadas en un reciente informe de Amnistía Internacional. Tras las solicitudes de Alemania, Irlanda, los Países Bajos, Noruega y el Reino Unido, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU planea celebrar un debate urgente para abordar la respuesta internacional al deterioro de la situación de los derechos humanos en Sudán.
El conflicto en curso en Sudán, que comenzó en 2023 entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las RSF, ha desplazado internamente a más de 14 millones de personas y ha empujado a millones más hacia la hambruna. El acceso humanitario sigue estando severamente restringido en todo el país. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha expresado su preocupación por el rápido despliegue de las RSF cerca de El Obeid, advirtiendo sobre un alto riesgo de ejecuciones sumarias, secuestros, detenciones arbitrarias y otras formas de violencia contra civiles que deben prevenirse.
Al mismo tiempo, Sudán enfrenta brotes de cólera, malaria y dengue. Desde que comenzó el último brote de cólera el lunes, el país ha reportado 1102 casos y 120 muertes, según el Dr. Shible Sahbani, Representante de la OMS en Sudán. El conflicto ha dejado inoperativos el 40% de los centros de salud y ha dejado el 60% restante parcialmente operativo, lo que complica la respuesta a estas emergencias sanitarias. En respuesta, la ONU y sus socios se han movilizado para brindar apoyo sobre el terreno, proporcionando kits de tratamiento para el cólera suficientes para al menos 3000 pacientes, reforzando los centros de tratamiento y lanzando campañas preventivas dirigidas a más de 200 000 personas.