Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado un informe que evalúa los avances de las Estrategias Mundiales del Sector de la Salud para el VIH, la hepatitis viral y las infecciones de transmisión sexual (ITS) para el período 2022-2030. El informe se presentó durante la 26.ª Conferencia Internacional sobre el SIDA y con motivo del Día Mundial contra la Hepatitis, y destaca los logros significativos y los desafíos que persisten en la lucha contra estas epidemias.

Para finales de 2025, aproximadamente 32 millones de personas que viven con el VIH recibían tratamiento. Desde 2010, las nuevas infecciones por VIH han disminuido un 42 % y las muertes relacionadas con el SIDA un 57 %. Sin embargo, 9 millones de personas aún carecen de acceso a tratamientos vitales contra el VIH, y las nuevas infecciones están aumentando en ciertas regiones, especialmente entre poblaciones clave como hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, trabajadores sexuales, personas que se inyectan drogas, personas transgénero y personas privadas de libertad.

También se lograron avances en la respuesta a la hepatitis viral. Desde 2015, las infecciones anuales por hepatitis B disminuyeron un 32 % y las muertes relacionadas con la hepatitis C se redujeron un 12 % a nivel mundial. A pesar de estas mejoras, la hepatitis viral sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más mortales del mundo, causando aproximadamente 1,3 millones de muertes en 2024, y las tasas de mortalidad continúan en aumento.

La respuesta a las ITS arrojó resultados dispares. Si bien se reforzaron las políticas nacionales, mejoraron las pruebas de detección y el tratamiento de la sífilis durante el embarazo, y la cobertura de vacunación contra el VPH aumentó modestamente, las tasas de ITS se incrementaron en varios países y comunidades. Además, la resistencia a los antibióticos en la gonorrea sigue siendo una preocupación creciente.

El informe identificó desafíos como las interrupciones causadas por la reducción de la financiación de donantes internacionales en 2025, que afectaron a programas de prevención del VIH como la profilaxis preexposición (PrEP). A pesar de que algunos gobiernos intervinieron para mantener los servicios, los datos preliminares indicaron una disminución en el uso de la PrEP en varios países y comunidades.

En el caso de la hepatitis viral, las muertes relacionadas con la hepatitis B aumentaron un 17 % desde 2015. La cobertura de diagnóstico y tratamiento sigue siendo baja, especialmente para la hepatitis B, a pesar de que existen medicamentos altamente eficaces para prevenir millones de muertes. La OMS hizo hincapié en la necesidad de construir sistemas de salud integrados y resilientes para superar las desigualdades y mantener el progreso.