Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Haití enfrenta una grave crisis humanitaria: cerca de 6,4 millones de personas necesitan ayuda y 1,47 millones han sido desplazadas, principalmente debido a la escalada de violencia de las pandillas. Se prevé que más de 5,8 millones de personas padezcan hambre este año, ya que los grupos armados controlan muchos barrios y la infraestructura crítica permanece interrumpida.
La violencia continua perpetrada por bandas fuertemente armadas, principalmente en la capital, Puerto Príncipe, es el principal obstáculo para la recuperación de Haití. El conflicto entre facciones criminales por el control del territorio y la extorsión se ha intensificado, provocando una inestabilidad generalizada y dificultades para la población civil.
Las organizaciones humanitarias han recibido solo una cuarta parte de los 880 millones de dólares solicitados para 2026, lo que limita su capacidad para mantener hospitales, programas de nutrición y refugios de emergencia en medio del empeoramiento de la situación.
A pesar de estos desafíos, las autoridades haitianas planean celebrar elecciones presidenciales. Se ha acordado un presupuesto electoral de 120 millones de dólares, lo que genera esperanzas de que la votación pueda tener lugar antes de finales de 2026, con un presidente electo que asuma el cargo en febrero de 2027. Sin embargo, la credibilidad de las elecciones depende de mejoras sustanciales en la seguridad, que sigue viéndose comprometida por el control de las pandillas sobre las principales rutas y barrios.
La combinación de violencia, desplazamiento, dificultades económicas y la interrupción de servicios esenciales como la atención médica, la educación y el agua potable sigue empeorando las condiciones de vida de millones de personas en Haití. La ayuda internacional está llegando para abordar la violencia y la incertidumbre política.