Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
La crisis de desplazamiento en Haití está empeorando y ahora se extiende más allá de las zonas de conflicto tradicionales, según Gregoire Goodstein, jefe de misión de la OIM en Haití. En mayo, los violentos ataques en Cité Soleil desplazaron a más de 18.000 personas en cuestión de días, lo que elevó la población de desplazados internos de Puerto Príncipe a más de 300.000 por primera vez en la historia.
Muchas personas desplazadas buscan refugio en campamentos improvisados y superpoblados o con familias de acogida que ya se encuentran en una situación precaria. La distinción entre zonas de conflicto y zonas seguras es cada vez más difusa, ya que los recientes ataques armados en el Departamento del Sudeste obligaron a más de 5.000 personas a huir de una región que antes se consideraba más segura.
Desde principios de 2026, más de 110 000 haitianos han regresado al país, entre ellos menores no acompañados, mujeres embarazadas y mujeres en el posparto. Muchos retornados llegan con escasos recursos y se asientan en zonas que ya sufren inseguridad y una creciente presión demográfica, lo que complica las labores humanitarias.
En todos los lugares de desplazamiento y en las comunidades de acogida, las necesidades van en aumento, ya que las familias denuncian escasez de vivienda, alimentos, agua potable y atención médica. El apoyo psicosocial sigue siendo limitado a pesar del trauma generalizado vinculado al desplazamiento recurrente y la exposición a la violencia.