Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el discurso de odio es el primer paso hacia la deshumanización y una herramienta para la división política, dirigida contra grupos como las mujeres, los migrantes, los refugiados, las personas LGBTQIA+, las personas con discapacidad y otras minorías.
Subrayó que, en la era digital, el discurso de odio se propaga más rápido que nunca, amplificado por plataformas en línea no reguladas e intensificado por la inteligencia artificial, cuyos algoritmos premian la indignación y la división. El anonimato en línea complica aún más los esfuerzos para exigir responsabilidades a los perpetradores.
Kalliopi Mingeirou, jefa de la Sección para Acabar con la Violencia contra las Mujeres de ONU Mujeres, describió la manósfera como un ecosistema de contenido impulsado por algoritmos que difunde rápidamente la misoginia y la oposición a la igualdad de género, normalizando tales puntos de vista.
Mingeirou señaló que, si bien la IA no creó la misoginia, está amplificando el odio contra las mujeres al permitir que los abusadores creen y difundan deepfakes, imágenes manipuladas y contenido de suplantación de identidad de forma más rápida y económica.
Desde 2019, la Estrategia y el Plan de Acción de las Naciones Unidas contra el Incitación al Odio han coordinado esfuerzos para identificar, prevenir y combatir el incitación al odio en todo el sistema de la ONU, respetando las normas internacionales de derechos humanos. Guterres hizo hincapié en que la libertad de expresión no debe justificar el discurso dañino.
Los Principios Mundiales de las Naciones Unidas para la Integridad de la Información prevén un mundo en el que los flujos de información globales estén menos dominados por unas pocas empresas, y en el que las personas tengan un mayor control sobre los medios que consumen, sus experiencias en línea y el uso de sus datos personales.