Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC) se ha intensificado, con 896 casos confirmados y 232 muertes reportadas en 31 zonas sanitarias hasta el 17 de junio. Uganda también ha confirmado 19 casos y dos muertes, según actualizaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El brote se desarrolla en medio del conflicto armado entre las autoridades congoleñas y el grupo armado M23 en el este de la República Democrática del Congo, lo que ha provocado el desplazamiento de más de dos millones de personas, incluidos más de 320.000 refugiados. La OMS ha pedido un alto el fuego para permitir la entrega segura de ayuda.
El riesgo de transmisión transfronteriza del ébola ha aumentado debido al comercio, los lazos familiares y los movimientos de refugiados que conectan la República Democrática del Congo con los países vecinos de Uganda, Ruanda, Burundi, Tanzania y Sudán del Sur. La agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) está colaborando con los gobiernos, la OMS y sus socios para fortalecer la vigilancia, la detección, la prevención de infecciones y los servicios de agua, saneamiento e higiene en las zonas de acogida de refugiados y los corredores fronterizos, procurando no obstaculizar a las personas que buscan seguridad.
El 7 de junio, el ACNUR supervisó la llegada de unas 2.250 personas que huían de la actividad de grupos armados cerca de Beni, un epicentro del brote, a Oicha, una zona de Kivu del Norte que ya albergaba a más de 14.300 personas desplazadas y afectada por el Ébola.
La Dra. Marie Roseline Belizaire, directora regional interina de emergencias de la OMS, informó que se han desplegado más de 115 expertos de la agencia de salud de la ONU en las provincias afectadas y se han entregado más de 110 toneladas métricas de suministros de emergencia para apoyar las operaciones en primera línea. Ampliar las capacidades de diagnóstico y tratamiento sigue siendo un desafío en algunas zonas de alto riesgo debido al acceso limitado.
El brote se está produciendo en una región transfronteriza de alta movilidad, con un importante movimiento diario de personas que buscan seguridad, trabajo, atención médica y reunirse con sus familias. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha realizado más de un millón de controles sanitarios y está intensificando sus operaciones para comprender mejor y abordar los patrones de movilidad humana, fundamentales para contener la propagación de la enfermedad.