Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Agencias de las Naciones Unidas informan que se teme que más de 500 personas hayan muerto tras el hundimiento de dos embarcaciones frente a la costa de Myanmar a principios de julio. Los barcos, que transportaban aproximadamente 250 y 280 pasajeros respectivamente, partieron del estado de Rakhine, en Myanmar, a finales de junio y se cree que se hundieron cerca de la costa de Ayeyarwady. La mayoría de los pasajeros eran de la etnia rohingya, un grupo que sufre una persecución prolongada por parte de las autoridades de Myanmar.

Según los informes, las embarcaciones iban sobrecargadas y no eran aptas para la navegación marítima, ya que zarparon fuera de la temporada habitual, cuando las condiciones del mar son peligrosas. Las recientes lluvias torrenciales y las inundaciones regionales han incrementado aún más los peligros. Se perdió el contacto con la primera embarcación poco después de su partida, y se cree que la segunda se hundió el 8 de julio.

Según se informa, algunos pasajeros viajaban desde el campo de refugiados de Cox's Bazar en Bangladesh, que alberga a alrededor de un millón de refugiados rohingya que huyeron de la violencia en 2017. Las agencias humanitarias están preocupadas por el empeoramiento de las condiciones en estos campos, exacerbado por importantes recortes de financiación que limitan las opciones para los refugiados y pueden obligarlos a arriesgarse a realizar peligrosos viajes por mar.

El conflicto en curso tras el golpe militar de Myanmar en 2021 ha intensificado las necesidades humanitarias. Las declaraciones de la ONU subrayan la limitada asistencia para las poblaciones desplazadas y los continuos desafíos que enfrentan las comunidades rohingya, lo que contribuye a las peligrosas tendencias de migración marítima.

Un informe de derechos humanos de la ONU también indica que continúa el suministro extranjero de armas y materiales de doble uso al ejército de Myanmar, mientras que las reducciones en la ayuda internacional amenazan con empeorar la crisis.