Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) advierte que el conflicto en curso en Sudán se financia mediante el saqueo de la goma arábiga y el oro. Los recursos naturales de Sudán, incluida la goma arábiga de los árboles de acacia, son explotados por las partes en conflicto para sostener la economía de guerra, lo que provoca violaciones generalizadas de los derechos humanos y sufrimiento, según la portavoz del ACNUDH, Ravina Shamdasani.
La goma arábiga, utilizada en alimentos, productos farmacéuticos y cosméticos, es una fuente de ingresos crucial para unos cinco millones de sudaneses. Sin embargo, los comerciantes de goma arábiga se enfrentan a amenazas, detenciones arbitrarias, saqueos y extorsión por parte de grupos armados. Los corredores comerciales que atraviesan regiones controladas por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) exponen a los comerciantes a confiscaciones, impuestos informales e inseguridad. Las rutas de contrabando también llegan a Chad, Sudán del Sur, Kenia, Libia y Egipto.
Antes del estallido del conflicto en abril de 2023, Sudán suministraba entre el 70 y el 80 por ciento de las exportaciones mundiales de goma arábiga cruda, por un valor de hasta 183 millones de dólares anuales. Según informes, la milicia RSF saqueó existencias de un importante centro comercial en El-Nuhud, Kordofán Occidental, desviando la mercancía hacia Darfur y Chad en 2025. A pesar de la violencia y los riesgos persistentes, Sudán sigue siendo un importante proveedor mundial de goma arábiga.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) exige la desarticulación de la economía de guerra e insta a la comunidad internacional a centrarse en las materias primas y las rutas comerciales que financian el conflicto en Sudán.