Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió que en Cuba están muriendo niños debido a las sanciones estadounidenses que restringen el acceso a medicamentos y suministros médicos esenciales, causando graves daños, especialmente a las poblaciones más vulnerables. Instó al levantamiento inmediato de estas sanciones contra la nación caribeña.

Desde que Estados Unidos declaró el estado de emergencia nacional en enero de 2026, los envíos de combustible a Cuba se han visto interrumpidos, lo que ha provocado una disminución de las reservas de petróleo y apagones diarios que superaban las 20 horas a mediados de mayo. Las sanciones adicionales impuestas en mayo afectaron a comerciantes, aseguradoras, compañías navieras e instituciones financieras, limitando aún más el acceso al agua, los alimentos y la atención médica.

Según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), la mortalidad infantil en Cuba se ha duplicado, alcanzando los 9,9 casos por cada 1.000 nacidos vivos, y la tasa de supervivencia al cáncer infantil ha descendido del 85% al ​​65%. La disponibilidad de medicamentos esenciales se sitúa en torno al 30% de los niveles normales. La producción de alimentos ha caído un 60%, lo que ha provocado un fuerte aumento de los precios de los alimentos básicos.

El Sr. Türk describió las sanciones como causantes de “efectos generalizados, indiscriminados y severos en las poblaciones”, y afirmó que son incompatibles con el derecho internacional de los derechos humanos. Las operaciones humanitarias también se han visto interrumpidas por las restricciones impuestas por las empresas privadas, que, debido a su aversión al riesgo, van más allá de los requisitos legales, lo que retrasa las adquisiciones y las cadenas de suministro. La suspensión de servicios por parte de las principales navieras ha afectado a más de 2900 toneladas métricas de cargamento humanitario de alimentos.

Señaló el creciente aislamiento de Cuba a medida que las empresas se marchan, menos aerolíneas vuelan allí y se intensifica la desconexión de los sistemas de pago internacionales. El aumento de las temperaturas estivales podría incrementar el riesgo de enfermedades, y la próxima temporada de huracanes podría empeorar aún más las condiciones sociales y económicas.

El Sr. Türk instó a las empresas a no desvincularse de Cuba indiscriminadamente, haciendo referencia a los Principios Rectores de la ONU sobre las Empresas y los Derechos Humanos, y pidió a las autoridades cubanas que respetaran las libertades civiles y ejercieran moderación.