Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Tras más de dos años de conflicto, la Franja de Gaza está cubierta por aproximadamente 57 millones de toneladas de escombros, lo que ha dañado gravemente su entorno construido.
Una de las propuestas de reconstrucción consiste en reciclar parte de estos escombros para crear islas artificiales en alta mar, extendiendo la costa mediterránea de Gaza y elevando las zonas bajas.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), este enfoque podría reducir la necesidad de dragar y extraer nuevos materiales de construcción. Sin embargo, el PNUMA señala que, incluso si se reciclara más de la mitad de los escombros de Gaza, esto solo proporcionaría alrededor del 10 % de los áridos necesarios para los proyectos de recuperación de tierras a gran escala previstos en los planes regionales.
El PNUMA subraya la necesidad de evaluar los proyectos en función de su viabilidad, costo y prioridades de reconstrucción. Los escombros contienen materiales —algunos reutilizables, como hormigón y acero reforzado, pero también residuos peligrosos y restos humanos— que requieren una clasificación minuciosa antes de su uso.
Los escombros reciclados podrían utilizarse como bloques más grandes para los cimientos del lecho marino, como escombro para rompeolas y defensas costeras, y como materiales más finos para remodelar la línea costera con nuevos sistemas de drenaje.
Para respaldar estos esfuerzos, equipos de la ONU están trabajando para establecer dos centros de reciclaje en Gaza con el fin de mejorar la capacidad de procesamiento y clasificación de escombros.
Estas iniciativas ponen de relieve los retos técnicos y políticos a los que se enfrenta la reconstrucción de Gaza, buscando un equilibrio entre las necesidades urgentes de reconstrucción y las consideraciones medioambientales y de seguridad.