Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El Departamento de Energía (DOE) desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la seguridad de los sistemas energéticos de Estados Unidos, que son esenciales para la seguridad nacional, el crecimiento económico, la salud pública y la seguridad. Los servicios energéticos básicos, como la electricidad, el gas natural y el petróleo, dependen del funcionamiento continuo de la infraestructura y las cadenas de suministro, que el DOE ayuda a proteger mediante diversas medidas.

Entre las responsabilidades del Departamento de Energía (DOE) se encuentra la gestión de la Reserva Estratégica de Petróleo para garantizar el suministro energético durante las interrupciones. El departamento también invierte en mecanismos de defensa contra los ciberataques y los ataques físicos dirigidos a la infraestructura energética estadounidense. Esta protección es vital, ya que todos los demás sectores de infraestructura crítica dependen de la energía para operar de forma segura y fiable.

El Departamento de Energía (DOE) lleva a cabo programas centrados en la salud y la seguridad de los trabajadores del sector energético y proporciona capacitación y procedimientos de respuesta ante emergencias para mejorar la preparación ante posibles interrupciones del suministro energético. A medida que el panorama energético evoluciona debido a los desastres naturales, el aumento de la demanda, la electrificación del transporte y la integración de energías renovables, el DOE participa en esfuerzos de planificación para mantener la fiabilidad del sistema tanto a corto como a largo plazo.