Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El secretario general de la ONU, António Guterres, hizo hincapié en la urgencia de reducir drásticamente las emisiones de metano para limitar el calentamiento global durante la Semana de Acción Climática de Londres. Describió el metano como un "supercontaminante" responsable de casi un tercio del calentamiento global actual, y señaló que, a diferencia del dióxido de carbono, el metano se descompone en una o dos décadas. Según el secretario general, reducir las emisiones de metano es la forma más rápida de frenar el calentamiento planetario.
Destacó que aproximadamente el 70 % de las emisiones de metano de la industria del petróleo y el gas podrían eliminarse con las tecnologías existentes a un costo neto bajo o nulo. Gracias a la tecnología satelital, que ahora permite el seguimiento en tiempo real de la contaminación por metano, se mejoran las capacidades de detección y mitigación. Guterres describió tres acciones clave: detectar y reparar fugas, eliminar la quema y la ventilación rutinarias, y adoptar informes de emisiones de metano medibles y verificables con estándares globales basados en la ciencia.
El jefe de la ONU citó como ejemplos a países como Noruega, sugiriendo que si todos los productores adoptaran tales estándares, las emisiones de metano provenientes del petróleo y el gas podrían reducirse en un 90 por ciento. Afirmó que los esfuerzos globales deben ir más allá de la acción voluntaria, citando éxitos anteriores en la lucha contra el agotamiento de la capa de ozono y la eliminación gradual de la gasolina con plomo.
Señaló que más del 70 % del potencial de reducción de metano se concentra en el G20, principalmente en el sector de los combustibles fósiles, lo que lo convierte en un objetivo fundamental. El Secretario General también afirmó que los países en desarrollo necesitan recursos financieros, transferencia de tecnología y fortalecimiento de capacidades para acelerar la reducción de metano en los sectores agrícola, de residuos y de combustibles fósiles. Calificó el objetivo de reducción de metano como una "prueba de solidaridad climática" y prometió el apoyo de las Naciones Unidas a los países dispuestos a actuar.