Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

En el oriente cubano, los frecuentes desastres naturales como huracanes, terremotos y sequías ponen de manifiesto la necesidad de una comunicación fiable durante las emergencias, ya que las redes eléctricas y de comunicación pueden fallar y aislar a las comunidades cuando la información es más crucial.

Según la UNESCO, los medios de comunicación cubanos tradicionalmente se han basado en la experiencia y la adaptabilidad del equipo, pero ahora están cambiando hacia modelos de preparación más organizados que implican la coordinación institucional y los protocolos.

Esta transición está respaldada por recientes cambios legislativos, incluidas las primeras leyes cubanas sobre comunicación social en 2024 y la legislación prevista sobre transparencia y acceso a la información pública en 2026. Estas leyes hacen hincapié en la necesidad de que la información sea fiable, accesible y oportuna, y de que los medios de comunicación cuenten con manuales de comunicación de crisis para la preparación y respuesta ante desastres.

Desde 2024, los programas de fortalecimiento de capacidades han involucrado a más de 55 medios de comunicación. Con el apoyo del Programa Multidonante de la UNESCO, estas iniciativas ofrecen capacitación impartida por expertos científicos locales sobre riesgos y vulnerabilidades, y abordan los enfoques actuales de cobertura sobre el cambio climático y los desastres. La asistencia técnica ha ayudado a las instituciones de medios a desarrollar planes de reducción del riesgo de desastres y de respuesta basados ​​en modelos de la UNESCO.

La capacitación también aborda desafíos operativos, como mantener las transmisiones cuando los estudios se ven comprometidos o se interrumpe el suministro eléctrico, y establecer prioridades editoriales durante emergencias, pasando de respuestas improvisadas a planes sistemáticos.