Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El consumo de energía en Estados Unidos abarca varios sectores clave, incluidos los edificios residenciales y comerciales, el transporte, la industria y las empresas. Los edificios representan una parte significativa de este consumo debido a la calefacción, la refrigeración, la iluminación, los equipos y las operaciones diarias en hogares, negocios e instalaciones públicas.

La electricidad es esencial para alimentar hogares, negocios e infraestructura crítica, lo que respalda un sistema energético nacional confiable y resiliente.

El sector manufacturero también depende en gran medida de la energía, con iniciativas en curso para mejorar la competitividad global a través de innovaciones y avances relacionados con la energía.

La División de Almacenamiento de Energía de la Oficina de Electricidad está impulsando tecnologías de almacenamiento de energía eléctrica bidireccionales, consideradas vitales para una red energética estadounidense preparada y resiliente para el futuro.

El transporte depende de la energía para mover personas y mercancías. Los cambios tecnológicos, las mejoras en la eficiencia y la introducción de combustibles alternativos están modificando los patrones de consumo de energía en los vehículos.