Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) informó que los ataques aéreos de las fuerzas de seguridad paquistaníes en junio causaron al menos 28 muertos y numerosos heridos civiles en las provincias de Paktya, Paktika y Kunar. Entre las víctimas había mujeres y niños, y las cifras de fallecidos se consideran preliminares, ya que los hospitales continúan atendiendo a los heridos. La UNAMA hizo hincapié en la necesidad de respetar el derecho internacional humanitario para proteger a la población civil.

El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió el cese inmediato de las hostilidades e instó a todas las partes a buscar soluciones diplomáticas y garantizar la protección de la población civil en todo momento. Según los informes, los ataques también provocaron desplazamientos en las zonas afectadas.

Mientras tanto, en la República Democrática del Congo, los investigadores de la Comisión de Investigación sobre Kivu del Norte y Kivu del Sur denunciaron violaciones continuas de los derechos humanos, incluyendo violencia sexual, asesinatos ilegales y reclutamiento forzoso de niños por parte de grupos armados. Las conclusiones se presentaron ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, poniendo de relieve los graves abusos cometidos en el este de la RDC en medio del conflicto que enfrenta a combatientes del M23 que controlan zonas cercanas a Goma.

El mandato de la comisión incluye el examen de posibles crímenes de guerra vinculados a esta escalada, y el investigador principal, Arnauld Ak, destacó la gravedad del sufrimiento documentado en su investigación.