Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Según las Naciones Unidas, los ataques rusos en Ucrania han provocado la muerte de civiles y daños a importantes sitios culturales. Los ataques tuvieron como objetivo viviendas, escuelas y edificios civiles en Kiev y Járkov, las dos ciudades más grandes de Ucrania. Entre los lugares afectados se encuentran el Monasterio de las Cuevas de Kiev, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y un museo de arte en Járkov.

Matthias Schmale, Coordinador Humanitario de la ONU para Ucrania, describió los ataques como bombardeos a gran escala con misiles y drones que provocaron incendios en zonas residenciales y víctimas, entre ellas niños. Los servicios de emergencia informaron que cuatro rescatistas murieron y seis resultaron heridos en Járkov durante un ataque con dos misiles mientras respondían a ataques previos. En Kiev, cerca de 140.000 hogares se quedaron temporalmente sin electricidad tras los daños sufridos por las instalaciones eléctricas, y casi 30 edificios residenciales y educativos resultaron afectados.

La UNESCO condenó los daños sufridos por el Monasterio de las Cuevas de Kiev, señalando que el ataque afectó tanto al interior como al exterior de la Catedral de la Dormición, así como a las estructuras históricas adyacentes, incluidas las fortificaciones del monasterio y la Torre Ivan Kushnik. El monasterio data del siglo XI y se encuentra en el centro histórico de la ciudad, donde también se ubica la Catedral de Santa Sofía.

Schmale subrayó que el derecho internacional humanitario exige una protección especial para los sitios culturales y religiosos. Destacó que los ataques contra estos lugares no solo causan daños materiales, sino que también perjudican el patrimonio cultural y la identidad comunitaria del pueblo ucraniano. Estos recientes ataques dan continuidad al patrón general de daños a la población civil desde que Rusia inició su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.