Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

UNICEF informa que, en promedio, un niño ha muerto cada día en Gaza durante más de ocho meses. Según los informes, estos niños murieron en sus hogares, escuelas o mientras realizaban actividades como jugar al fútbol o pescar, y no en zonas de combate activas. Las muertes se atribuyen en gran medida a las acciones militares israelíes, incluidos disparos, bombardeos y ataques con drones cerca de las cambiantes fronteras de ocupación conocidas como la "Línea Amarilla" y la "Línea Naranja".

El portavoz de UNICEF, James Elder, afirmó que las fuerzas israelíes son responsables de más del 90 por ciento de las muertes infantiles. La inestabilidad de estas fronteras cambiantes y la percepción de falta de rendición de cuentas contribuyen a la alta tasa de víctimas.

Desde que comenzó el alto el fuego, las autoridades sanitarias de Gaza informan que cerca de 1000 palestinos han muerto y más de 3100 han resultado heridos. La situación humanitaria sigue siendo crítica, y la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas señala que ningún hospital en Gaza está en pleno funcionamiento. UNICEF también afirma que el acceso al agua potable es incierto para aproximadamente 1,1 millones de niños.

El conflicto ha desplazado a casi 1,9 millones de personas en Gaza, muchas de ellas en repetidas ocasiones, y más de 1,2 millones han perdido sus hogares. El jefe de ayuda humanitaria de la ONU, Tom Fletcher, informó que la tasa de rechazo israelí a las misiones de ayuda en Gaza ha disminuido del 31 % antes del alto el fuego al 11 % en la actualidad. A pesar de esto, las necesidades básicas como la seguridad, el refugio, el agua potable, la atención médica y la educación siguen estando en gran medida insatisfechas para los palestinos en Gaza.

Los esfuerzos por mantener la generación de energía se ven obstaculizados por las restricciones en el suministro de repuestos, a pesar de que parte del combustible llega a los generadores en funcionamiento. El impacto humanitario, según el Sr. Elder, no tiene precedentes en la historia reciente.