Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Según un comunicado de la ONU, funcionarios de seguridad de Etiopía, Yemen, Yibuti y Somalia se reunieron en Nairobi para el Diálogo sobre la Aplicación de la Ley Marítima con el fin de abordar los desafíos comunes en materia de seguridad marítima en el Mar Rojo y el Golfo de Adén.

El evento de dos días fue organizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) con el apoyo de la Unión Europea, la INTERPOL, la Organización Marítima Internacional y la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo. Los debates se centraron en mejorar el intercambio de información y la cooperación regional para contrarrestar amenazas que ningún país puede abordar por sí solo.

Los participantes señalaron que los recientes incidentes que afectan la navegación en el estrecho de Ormuz han impactado el golfo de Adén, lo que podría incrementar los ataques piratas debido al desvío de las fuerzas marítimas. Mostafa Elbanna, coordinador regional de la UNODC, describió la situación como una compleja combinación de desafíos que incluyen la piratería, la pesca ilegal, la trata de personas, el tráfico ilícito de migrantes y el narcotráfico.

El Mar Rojo y el Golfo de Adén son corredores marítimos vitales que conectan las economías regionales con los mercados globales, y las interrupciones pueden afectar el transporte marítimo y las cadenas de suministro mucho más allá de la región. Las autoridades recalcaron que los acontecimientos en una parte de la región tienen cada vez más repercusiones en otros lugares, lo que hace que las respuestas coordinadas sean esenciales.

Aunque los incidentes de piratería siguen estando por debajo del pico alcanzado hace más de una década, el comunicado señala que los países están ahora mejor preparados para responder gracias a una aplicación más rigurosa de la ley, una mejor recopilación de datos y una mayor cooperación regional.

Para Etiopía, país sin litoral, la seguridad marítima tiene una gran importancia económica, lo que refuerza la necesidad de una colaboración regional sostenida para garantizar la estabilidad y la seguridad en estas zonas marítimas.