Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El Consejo de la Organización Marítima Internacional condenó los recientes ataques contra buques civiles en el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima mundial vital por la que transitaba aproximadamente una quinta parte de las exportaciones de petróleo y gas natural. El Consejo instó a una rápida desescalada y recalcó que el derecho de tránsito por los estrechos de navegación internacionales no debe ser amenazado ni obstaculizado. Subrayó que las medidas que regulan el tráfico marítimo deben cumplir con las normas de la OMI en virtud del Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar. Asimismo, el Consejo destacó que cualquier acuerdo entre los Estados ribereños debe garantizar el paso no discriminatorio y sin obstáculos a través del esquema de separación de tráfico establecido y adoptado por la OMI en 1968.

El presidente estadounidense Donald Trump declaró a través de las redes sociales que el estrecho de Ormuz permanecería abierto y anunció que Estados Unidos restablecería el bloqueo a los puertos iraníes. También afirmó que Estados Unidos impondría un peaje del 20% a todas las mercancías que transiten por la vía marítima, describiendo este peaje como necesario para garantizar la seguridad. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, respondió coincidiendo con la valoración de Trump, pero señaló que Irán cobraría una tarifa menor y que actuaría con justicia. Sin embargo, el Consejo de la OMI sostuvo que el paso debería seguir siendo gratuito de conformidad con el derecho internacional y el Convenio de la OMI de 1948.

El Consejo solicitó al Secretario General de la ONU que explorara opciones para garantizar la seguridad del tráfico marítimo y colaborara con los Estados ribereños, otros Estados Miembros y la industria marítima para coordinar un retorno sostenible a la libre circulación. Esto se produce en medio de las continuas repercusiones humanitarias y económicas vinculadas al cierre casi continuo del Estrecho de Ormuz desde febrero. Un informe de ACAPS destacó las perturbaciones en los precios mundiales de las materias primas, y el Banco Mundial señaló un aumento del 24 % en los precios mundiales de la energía tras el inicio del conflicto.