Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
En la República Democrática del Congo (RDC), los casos de ébola han superado los 1000, y los niños representan el 15 % de los casos confirmados y más del 25 % de las muertes, según UNICEF. La agencia señala que los niños son especialmente vulnerables, ya que dependen de sus cuidadores y no pueden distanciarse de los familiares infectados, lo que resulta en una tasa de mortalidad casi el doble que la de los adultos.
En la provincia de Ituri, epicentro del brote, más de 130 niños han perdido a uno o ambos padres a causa del ébola. UNICEF brinda apoyo psicosocial, derivación a servicios sociales y opciones de cuidado alternativo a 135 huérfanos. La organización ha abierto una guardería como espacio seguro para los niños separados de sus familias y planea abrir dos más.
La respuesta se ve obstaculizada por la inseguridad y el acceso limitado debido a los enfrentamientos constantes entre las fuerzas gubernamentales y los grupos armados. La vigilancia y el rastreo de contactos siguen siendo difíciles. Además, la desinformación y los rumores dificultan los esfuerzos, y los niños tienen dificultades para comprender la epidemia en medio de la desinformación en línea.
La OMS ha construido una unidad de aislamiento y atención para pacientes con ébola en la prisión central de Bunia, que alberga a unos 2000 reclusos en condiciones de hacinamiento. La construcción de la unidad contó con una importante participación de los internos, lo que demuestra el compromiso de la comunidad con las respuestas sanitarias locales.
UNICEF solicita acceso humanitario inmediato, seguro y sostenido a las comunidades afectadas y, en un principio, busca 70,7 millones de dólares para un plan de respuesta de seis meses para contener el brote, quedando aún sin financiación 20 millones de dólares como parte de una estrategia continental de preparación y respuesta ante el ébola con múltiples socios.
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