Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Los renovados ataques contra buques mercantes en el Estrecho de Ormuz han desestabilizado los mercados energéticos mundiales, lo que ha llevado a la Organización Marítima Internacional (OMI) a pedir "máxima moderación y desescalada". Según los informes, tres buques mercantes, junto con objetivos iraníes, fueron alcanzados en incidentes recientes en esta vía marítima vital que sustenta una parte significativa del suministro energético mundial. El Secretario General de la OMI, Arsenio Domínguez, condenó los "ataques temerarios" de los últimos dos días y destacó los riesgos que corren los marineros inocentes. Instó a los Estados de abanderamiento, armadores y operadores a evitar transitar por el Estrecho de forma que ponga a las tripulaciones en peligro innecesario.

El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó de "alarmantes" los nuevos ataques y contraataques entre Estados Unidos e Irán en las últimas 24 horas. Advirtió que un retorno a las hostilidades a gran escala podría tener consecuencias catastróficas para la región, la paz y la seguridad internacionales y la economía mundial. El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, reiteró la preocupación por el impacto humanitario y económico de la reanudación del conflicto.

Unos 6.000 marineros permanecen varados en cientos de buques en el estrecho de Ormuz, una cifra menor a la anterior, pero que aún representa una importante interrupción. El tráfico marítimo, que antes promediaba unos 130 buques diarios, había aumentado antes de la última escalada tras el alto el fuego temporal y el memorando de entendimiento alcanzado el mes anterior entre Estados Unidos e Irán.

La Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (CEPE) advirtió que se prevé que los desafíos para los países que dependen de la energía del Golfo continúen después de más de 100 días de interrupción. Dario Liguti, director de la División de Energía, Vivienda y Gestión de Tierras de la CEPE, indicó que es probable que los altos precios, la volatilidad de los precios y los problemas de suministro, especialmente en los mercados regionales, persistan en los próximos meses.