Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha denunciado los constantes ataques con drones en El Obeid, capital de Kordofán del Norte, Sudán, que han provocado la muerte de al menos 45 civiles en 15 ataques en tan solo tres semanas. Los ataques, perpetrados por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), antiguos aliados ahora en conflicto, han tenido como objetivo mercados, escuelas, gasolineras, infraestructuras hídricas y vehículos civiles.
El Alto Comisionado describió la terrible situación de los civiles sitiados en El Obeid, afirmando que muchos se ven obligados a vender sus pertenencias para costear el transporte, pero que a menudo no pueden marcharse debido a los constantes ataques en las rutas de escape. Entre las violaciones documentadas en las rutas de desplazamiento se incluyen ejecuciones sumarias, secuestros, torturas, violencia sexual y saqueos.
Esta advertencia se produce tras atrocidades masivas previas en Darfur del Norte, incluyendo el asesinato de 6.000 personas en tres días en El Fasher el pasado octubre y los ataques contra el campamento de Zamzam, el mayor campamento de desplazados de la región. El Alto Comisionado subrayó que estos crímenes eran previsibles, pero no se pudieron evitar.
Hizo un llamamiento a los líderes mundiales y al Consejo de Seguridad de la ONU para que tomen medidas urgentes para detener la violencia y abordar los crímenes atroces, sugiriendo restricciones al poder de veto en el Consejo de Seguridad, como propusieron Francia y México. Continúan los esfuerzos para exigir responsabilidades, con la participación de la Corte Penal Internacional en relación con las víctimas de la guerra en Sudán.
El Obeid alberga a más de medio millón de residentes y al menos a 100.000 desplazados internos, muchos de los cuales huyen de otras zonas de conflicto en Sudán.
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