Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su profunda preocupación por los recientes disturbios y la destrucción de propiedades en Irlanda del Norte, vinculados a un ataque viral y a la publicación de las grabaciones de las cámaras corporales de la policía en el caso del asesinato de un estudiante en Southampton. Ofreció sus condolencias a las víctimas y sus familias, e hizo hincapié en la necesidad de que continúen las investigaciones y se exijan responsabilidades.
Türk advirtió sobre el peligro de explotar estos incidentes para promover discursos divisorios que ataquen a comunidades por motivos raciales o étnicos, lo cual ha alimentado un aumento del odio racial y la violencia. Condenó toda forma de violencia, incluyendo incendios de viviendas, daños a la propiedad e intimidación. Asimismo, instó a los líderes políticos a evitar un lenguaje que pueda exacerbar las tensiones o estigmatizar a grupos, señalando que la retórica pública puede agravar las divisiones durante los disturbios. Se instó a las plataformas de redes sociales a cumplir con sus responsabilidades en materia de derechos humanos, gestionando el discurso de odio y la incitación a la violencia. La ONU pidió moderación, rendición de cuentas y medidas para prevenir la escalada, al tiempo que se protege a las comunidades afectadas.
Por otra parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destacó los crecientes riesgos derivados de enfermedades animales como la gripe aviar, la peste porcina africana, la fiebre aftosa y la mosca barrenadora del Nuevo Mundo. Estos brotes amenazan cada vez más la seguridad alimentaria, el comercio y los medios de subsistencia en todo el mundo. El sector ganadero sustenta a más de mil millones de personas y genera billones de dólares en valor económico cada año, lo que convierte la sanidad animal en un factor crucial para los agricultores, la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y la prosperidad rural.
La FAO citó factores que aceleran la propagación de enfermedades, como el mayor movimiento de animales y personas, las presiones ambientales y el acceso desigual a los servicios veterinarios. Entre los brotes recientes se incluyen el resurgimiento del gusano barrenador del Nuevo Mundo en Estados Unidos tras décadas de contención y la propagación de la fiebre aftosa más allá de su área de distribución tradicional en África, hacia Asia y Oriente Medio. Estos brotes perturban la agricultura, el comercio, el turismo, los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria, y en ocasiones representan riesgos para los seres humanos.