Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Las Naciones Unidas han acogido con satisfacción la decisión de Sudán de mantener abierto el paso fronterizo de Adre con Chad, un corredor vital para la entrega de ayuda humanitaria a las regiones de Darfur y Kordofán, hasta el 30 de septiembre. Esta prórroga permitirá seguir entregando ayuda a pesar del aumento de la inseguridad en la zona.

Según el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, los enfrentamientos armados cerca de la frontera se han intensificado, lo que ha obligado a algunos socios humanitarios a suspender sus operaciones debido a los riesgos de seguridad y la interrupción de las comunicaciones. A pesar de estos desafíos, la asistencia continúa, especialmente en Darfur, donde recientemente se distribuyeron fondos en efectivo a 250 familias y se proporcionaron raciones mensuales de alimentos a más de 42 000 personas.

En Kordofán Occidental, el brote de cólera se ha intensificado, con 838 casos sospechosos y siete confirmados hasta el 20 de junio, que han provocado 117 muertes. Las organizaciones humanitarias, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud, han respondido estableciendo centros de tratamiento, desplegando equipos de respuesta rápida, reforzando la vigilancia, clorando el agua potable y distribuyendo suministros médicos. Si bien los casos recientes han disminuido, persisten las dificultades debido al acceso limitado a la atención médica, la insalubridad del agua, el saneamiento deficiente, la inseguridad y el desplazamiento de personas.

Mientras tanto, El Obeid ha sufrido ataques con drones durante tres semanas consecutivas. Uno de los ataques, ocurrido el 27 de junio, dejó al menos ocho estudiantes heridas cerca de una escuela femenina. La ONU ha reiterado su llamamiento a todas las partes en conflicto para que protejan a la población civil y la infraestructura civil, y permitan el acceso humanitario sin trabas a las zonas afectadas.