Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Sudán del Sur advirtió que, a medida que el país se acerca a las elecciones nacionales, convergen múltiples factores de riesgo de crímenes atroces, como genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y limpieza étnica. La Comisión afirmó que la oportunidad para prevenir la repetición de las graves atrocidades y el desplazamiento ocurridos entre 2013 y 2018 se está agotando, pero aún existe la posibilidad.

Esta advertencia surge tras la reanudación del conflicto armado en regiones como Alto Nilo, Jonglei, Unidad, Ecuatoria Occidental y Central. Entre agosto de 2025 y enero de 2026, se confirmaron 407 violaciones del alto el fuego, cuyos enfrentamientos provocaron víctimas civiles.

Según la Comisión, Sudán del Sur se enfrenta a uno de sus momentos más peligrosos desde la independencia. Hizo hincapié en que celebrar elecciones sin las salvaguardias esenciales conlleva el riesgo de agravar los conflictos existentes y aumentar la probabilidad de que se cometan crímenes atroces.

El Acuerdo Revitalizado de 2018 para la Resolución del Conflicto en Sudán del Sur (R-ARCSS) sigue sin implementarse en su mayor parte. Casi la mitad de sus disposiciones clave, incluida la unificación de las fuerzas de seguridad, aún no se han cumplido.

La Comisión observó que Sudán del Sur atraviesa actualmente un deterioro del entorno político, de seguridad, humanitario y de derechos humanos, marcado por una renovada división política y abusos relacionados con el conflicto. El panel está integrado por los expertos en derechos humanos y derecho internacional Yasmin Sooka, Barney Afako y Carlos Castresana Fernández, quienes prestan sus servicios sin remuneración e informan al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.

La Comisión destacó además que la mayoría de las ocho señales de alerta identificadas en el Marco de Análisis de las Naciones Unidas sobre Crímenes Atroces están presentes y se están intensificando en Sudán del Sur, incluyendo la reanudación del conflicto armado, el debilitamiento de las instituciones, la impunidad arraigada, la gobernanza excluyente, la corrupción y la reducción del espacio cívico.