Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El secretario general de la ONU, António Guterres, concluyó su primera visita oficial a Chipre, donde mantuvo conversaciones, tanto por separado como conjuntas, con el líder grecochipriota Nikos Christodoulides y el líder turcochipriota Tufan Erhürman. Describió los encuentros como «francos y constructivos» y expresó su solidaridad con los chipriotas en la búsqueda de una solución integral a la prolongada división de la isla.

Guterres destacó el apoyo constante de la ONU a una solución sostenible y subrayó la ausencia de negociaciones formales en los últimos años. Desde 2017, se han celebrado seis reuniones en Suiza, Alemania y Estados Unidos para contribuir a restablecer la confianza entre las comunidades. Instó a ambas partes a intensificar los esfuerzos para definir e implementar medidas de fomento de la confianza que repercutan positivamente en la vida cotidiana de todos los chipriotas.

Tras sus reuniones, Guterres anunció planes para otra reunión 5+1, que incluirá a los líderes grecochipriotas y turcochipriotas, los países garantes Grecia, Turquía y el Reino Unido, y la ONU. Indicó que se celebrarían consultas con todas las partes para garantizar una preparación adecuada, abarcando el fomento de la confianza, la metodología y las cuestiones sustantivas, teniendo en cuenta los puntos de acuerdo existentes.

El Secretario General destacó que muchos chipriotas desean ver progresos e instó a los líderes a llegar a acuerdos para alcanzar una solución. Expresó la esperanza común de un futuro basado en la cooperación, las oportunidades y la paz, en lugar de la división.

En la situación actual, Guterres hizo hincapié en la necesidad de respetar la autoridad de la Fuerza de Mantenimiento de la Paz de la ONU, UNFICYP, desplegada desde 1964. Señaló que la UNFICYP ha desempeñado un papel fundamental en el mantenimiento de la calma y la estabilidad, y que su eficacia continua depende de la cooperación de todas las partes.

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