Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su profunda preocupación por la escalada militar en curso y en aumento entre Irán y Estados Unidos —una crisis que ya se encuentra en su segunda semana— centrada en el control del estrecho de Ormuz, un corredor vital para las exportaciones de petróleo y gas natural licuado.
La escalada se produjo tras el fracaso de un acuerdo previo para poner fin a meses de combates, incluidos los bombardeos conjuntos estadounidenses e israelíes contra Irán y los posteriores contraataques iraníes. Guterres ha instado constantemente al diálogo diplomático, con esfuerzos continuos por parte de su enviado personal, Jean Arnault, y la mediación liderada por Pakistán y otros.
El resurgimiento del conflicto ha afectado a diez países: Irán, Baréin, Jordania, Siria, Irak, Arabia Saudita, Yemen, Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. Estos acontecimientos están ejerciendo una presión creciente sobre los sistemas comerciales, el acceso humanitario, los costos del transporte y los precios del combustible y los productos básicos en toda la región y más allá.
Guterres expresó su especial preocupación por los ataques contra infraestructura civil, como una central nuclear y una planta desalinizadora en Irán, así como contra centrales eléctricas y desalinizadoras en Kuwait y otros lugares. Las Naciones Unidas han calificado estos ataques de inaceptables y han exigido su cese inmediato.
El Secretario General reiteró que no existe una solución militar y subrayó la necesidad de intensificar los esfuerzos diplomáticos para lograr una solución pacífica. Esto debe incluir el restablecimiento completo de los derechos internacionales de navegación y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y sus alrededores. La infraestructura civil vital, incluidos los hospitales y el suministro de agua, debe protegerse durante el conflicto.
La ONU instó nuevamente a todas las partes a respetar el derecho internacional humanitario, observando principios como la distinción, la proporcionalidad y la precaución para minimizar los daños a la población civil.