Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Los recientes enfrentamientos militares entre Irán y Estados Unidos en el Golfo Pérsico se han intensificado, generando preocupación ante la posibilidad de un nuevo conflicto. Estados Unidos informó haber atacado aproximadamente 140 objetivos vinculados a Irán tras un ataque a un buque que transitaba por el estrecho de Ormuz, que Irán afirmó haber cerrado. Mientras tanto, Irán habría lanzado ataques contra una base estadounidense en Jordania, y los ataques con misiles y drones afectaron a los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Omán y Kuwait.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su profunda preocupación por la escalada del conflicto e instó a todas las partes a actuar con moderación y cesar las hostilidades de inmediato. Advirtió sobre las consecuencias catastróficas que un nuevo conflicto a gran escala podría tener para las poblaciones regionales y la economía mundial.
Los recientes actos de violencia han interrumpido el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, una vía marítima vital, paralizando el tránsito y dejando varados a unos 6.000 marineros en numerosos buques. El director de la Organización Marítima Internacional de la ONU recomendó evitar el tránsito por el estrecho hasta que se garantice la seguridad.
Guterres hizo hincapié en la urgente necesidad de restablecer la plena libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, especialmente tras los ataques a buques mercantes, a pesar del Memorando de Entendimiento firmado el 17 de junio entre Teherán y Washington con el objetivo de reducir la tensión. La ONU instó a Irán y a Estados Unidos a reanudar rápidamente las negociaciones diplomáticas para resolver las disputas pendientes y evitar una mayor escalada.
Según un portavoz de la ONU, las declaraciones del Secretario General reflejan un enérgico llamamiento a la máxima moderación y al retorno al diálogo para garantizar la paz y la seguridad en la región y más allá.
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