Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebró una reunión de emergencia para abordar el aumento de la violencia mortal entre pandillas en Haití, haciendo referencia a un incidente reciente ocurrido el 23 de agosto en Kenscoff, cerca de Puerto Príncipe, donde al menos 47 personas murieron, 22 resultaron heridas y más de 52 fueron secuestradas.

Según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), entre el 1 de abril y el 30 de junio, la violencia relacionada con las pandillas causó 1.408 muertes, 656 heridos y 326 casos de violencia sexual.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) informó sobre el continuo flujo ilícito de armas de fuego y municiones hacia Haití, incluyendo a una banda que exhibió un nuevo cargamento de armas a pesar del embargo de armas impuesto por la ONU desde 2022.

En respuesta, el Consejo de Seguridad autorizó una misión multinacional de apoyo a la seguridad en 2023 y aprobó una nueva fuerza de represión de pandillas en 2025 para ayudar a restablecer la seguridad y la estabilidad en el país.