Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Según el Departamento de Energía de EE. UU., Estados Unidos se ha convertido en el principal productor mundial de petróleo y gas natural, alcanzando niveles récord en los últimos años. En 2025, la producción de petróleo crudo estadounidense llegó a 13,6 millones de barriles por día, mientras que la producción total de combustibles líquidos alcanzó los 24 millones de barriles por día, superando la producción combinada de Rusia y Arabia Saudita. El sector del gas natural también estableció nuevos récords, con proyecciones para 2026 de 122,5 mil millones de pies cúbicos por día, frente a los 118,5 mil millones de pies cúbicos por día en 2025. Este crecimiento se atribuye en parte a cambios en las políticas, incluido el fin de una prohibición previa de exportación de GNL, que se espera que casi duplique las exportaciones de gas natural licuado para finales de la década.

La Cuenca Pérmica, centrada en Midland, Texas, ha sido clave para esta expansión energética. Desde 2016, la producción de petróleo crudo en la cuenca ha aumentado aproximadamente un 250%, pasando de 1,9 millones de barriles diarios en 2015 a un récord de 6,6 millones de barriles diarios en 2025. En diciembre de 2025, la cuenca produjo 6,7 millones de barriles diarios, lo que representa el 44% de la producción total de petróleo de EE. UU., junto con 22.200 millones de pies cúbicos diarios de gas natural comercializado, o más del 20% del suministro nacional. Los avances en la fracturación hidráulica y la perforación horizontal en formaciones como Wolfcamp y Spraberry han permitido el acceso a estas reservas.

El Departamento de Energía también destaca la aprobación de aproximadamente 22.300 millones de pies cúbicos diarios en autorizaciones de exportación de GNL fuera del marco del TLC desde enero de 2025, superando la capacidad total de exportación de GNL de EE. UU. cuando el presidente Trump asumió el cargo. A pesar del aumento en la producción y las exportaciones, los precios del gas natural y la gasolina en EE. UU. siguen estando entre los más bajos en comparación con otras naciones desarrolladas.