Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Los fertilizantes fosfatados son esenciales para el cultivo de cosechas como el maíz, la soja y el trigo, fundamentales para la producción de alimentos en Estados Unidos y que influyen en la salud, la economía y la seguridad alimentaria del país. Un suministro estable de alimentos depende de la disponibilidad predecible y suficiente de fertilizantes, especialmente antes de la temporada de siembra de primavera, cuando se suele utilizar más de la mitad del fertilizante fosfatado anual.

Recientemente, las cadenas de suministro mundiales de fertilizantes fosfatados se han visto afectadas por conflictos en las regiones productoras y medidas comerciales adoptadas por los principales exportadores. Estos problemas han impactado las importaciones estadounidenses, aumentando la presión sobre la economía agrícola y la producción de cultivos.

Actualmente, la producción nacional de fertilizantes fosfatados en Estados Unidos no cubre la demanda interna una vez descontadas las exportaciones. Si bien se están realizando esfuerzos para impulsar la producción nacional, estas medidas tardarán en surtir efecto. Se necesitan medidas inmediatas para garantizar que los agricultores tengan acceso a un suministro adecuado y oportuno de fertilizantes durante los periodos de siembra y crecimiento.

Actualmente, los productores marroquíes pueden suministrar fertilizantes fosfatados a Estados Unidos sin interrupción. Para salvaguardar la producción agrícola y mantener el rendimiento de los cultivos, el gobierno estadounidense ha declarado el estado de emergencia nacional, autorizando la importación temporal de fertilizantes fosfatados procedentes de Marruecos sin aranceles.