Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El presidente emitió la Orden Ejecutiva 14420, que renombra el lago Ontario como lago América para reconocer su importancia para Estados Unidos y su herencia estadounidense dentro del sistema de los Grandes Lagos. Este cambio de nombre se ajusta a la política establecida en la Orden Ejecutiva 14172, cuyo objetivo es recuperar nombres que honren la grandeza estadounidense.
Estados Unidos es considerado el principal protector de los Grandes Lagos, ya que proporciona 9 de los 11 buques rompehielos para mantener abiertas las rutas marítimas comerciales sin costo alguno, e invirtió cerca de 4 mil millones de dólares en la protección del ecosistema durante la última década. En contraste, la inversión de Canadá en este tipo de iniciativas ha sido considerablemente menor durante el mismo período.
El lago América, ahora llamado así, contiene sus aguas más profundas dentro del territorio estadounidense, lo que explica la mayor parte de su volumen. Históricamente, el lago desempeñó un papel crucial en la exploración, la colonización, el comercio y la defensa de Estados Unidos, desde la época colonial hasta los inicios de la república, incluyendo fuertes, operaciones navales y su uso como ruta comercial vital durante la Guerra de 1812 y posteriormente.
El sistema de los Grandes Lagos y la vía marítima del San Lorenzo, con el lago América como su segmento más oriental y puerta de entrada, sigue siendo de gran importancia económica. Sustenta un importante comercio marítimo, generando miles de millones de dólares en valor, cientos de miles de empleos en Estados Unidos e ingresos empresariales, especialmente en productos básicos a granel como el mineral de hierro, la piedra caliza, el carbón y los productos agrícolas.
El lago también abastece de agua a centrales nucleares, de gas natural y de petróleo, y proporciona agua potable a las comunidades cercanas, lo que subraya su papel fundamental en la infraestructura de Estados Unidos.